Los conejos (Oryctolagus cuniculus) requieren un enfoque de medicina preventiva claramente estructurado para vivir sanos y con buena calidad de vida. La evidencia científica respalda medidas específicas en un plan preventivo ideal incluyendo vacunación, control de parásitos, nutrición y entorno que pueden reducir la incidencia de enfermedades graves y mejorar su bienestar.
Vacunación.
Las enfermedades más importantes en conejos domésticos son la mixomatosis y la enfermedad hemorrágica del conejo. Estas patologías son altamente contagiosas y con mortalidades muy elevadas.
-Mixomatosis: causada por un poxvirus, produce lesiones cutáneas, inflamación y puede ser fatal.
-Enfermedad hemorrágica vírica (RHD), incluyendo RHDV1 y la RHDV2: son calicivirus altamente patógenos. la variante RHDV2 ha mostrado capacidad de infectar animales jóvenes y a más especies relacionadas, con mortalidad severa.
Datos científicos muestran que, en hogares y granjas donde se aplican programas vacunales, disminuye la prevalencia con el tiempo, y aumenta la esperanza de vida de los mismos.
Normalmente las pautas recomendadas incluyen vacunación entre las 5-12 semanas de edad e incluir refuerzos anuales o semestrales según el riesgo y protocolo sanitario.
Desparasitación:
El control de parásitos es otro componente esencial de la prevención. Aunque no siempre existen estudios clínicos específicos sobre cada protocolo antiparasitario en conejos domésticos, la revisión veterinaria regular y la desparasitación guiada por el profesional se recomiendan para evitar infestaciones de ácaros, pulgas o helmintos que pueden provocar anemia, dermatitis, prurito y otras complicaciones.
Los veterinarios suelen establecer pautas de desparasitación interna y externa adaptadas a cada animal según su estilo de vida, edad y resultado de pruebas fecales o dermatológicas.
Alimentación óptima: fibra como base de salud digestiva y dental.
La alimentación adecuada es crítica para prevenir enfermedades digestivas y dentales, las dos causas más comunes de enfermedad en conejos domésticos.
-Heno de calidad (fibra cruda): debe estar disponible siempre. La fibra favorece el tránsito intestinal, evita la estasis gastrointestinal y ayuda al desgaste natural de los dientes, evitando maloclusiones dolorosas.
Una dieta pobre en fibra y exceso de alimentos muy energéticos se asocia con mayor riesgo de problemas digestivos crónicos y patología dental, como abscesos o maloclusiones.
-Además del heno, verduras de hoja verde fresca pueden ofrecer variedad y micronutrientes, siempre introducidas para evitar disrupciones digestivas.
Enriquecimiento ambiental: bienestar físico y mental.
Las necesidades conductuales de lso conejos van más allá de la nutrición: el enriquecimiento ambiental es un componente clave del bienestar general. Estudios sobre comportamiento animal demuestran que proveer estructuras, juguetes, material para roer, espacio suficiente y estímulo interactivos reduce le estrés, favorece el ejercicio físico y estimula comportamientos naturales.
Algunos ejemplos son:
-Objetos para explorar y roer como heno y ramas seguras.
-Túneles, escondites y plataformas para fomentar movimiento.
-Acceso supervisado a zonas con vegetación segura para forrajeo natural.
-Compañía social de otro conejo debidamente introducido.
Resumen práctico:
Un plan preventivo debe integrar múltiples facetas de cuidado sanitario y ambiental:
1º) Vacunación contra mixomatosis y RHD.
2º) Desparasitación adaptada a cada caso.
3º) Nutrición basada en fibra alta para prevenir enfermedades digestivas y dentales.
4º) Enriquecimiento ambiental para promover bienestar físico y psicológico.
Todo estos planes preventivos reducen enfermedades graves y contribuye a una vida más activa y saludable para los conejos domésticos.
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